Por qué los malos estudiantes terminan siendo emprendedores exitosos.

Por qué los malos estudiantes terminan siendo emprendedores exitosos.

Quién fuera a creerlo, una de las características que puede jugar en contra de cualquier emprendedor es ser un sabelotodo. Sí, así como lo acabas de leer, los mejores estudiantes no son los que tienen más éxito, o como lo escribimos en el título, los malos estudiantes terminan siendo más exitosos. Entre más creas saber y más cosas sepas hacer, más difícil será dirigir tu negocio. Así lo determina Carol Roth en su libro: “The Entrepreneur Equation

Aquí te explicamos porqué según Roth, ser un Sabelotodo, o el mejor estudiante de tu clase no significa que serás un buen emprendedor:

El desafío de ser sabelotodo.

El problema de aquellos que lo “saben todo” comienza a su temprana edad, en el momento de integrar los famosos trabajos en grupo en el colegio. La regla 80-20, en la cual el 80% del trabajo en equipo lo hace el 20% de los integrantes, llevaba a este grupo de personas a hacer la mayor parte de dicho trabajo. Ellos quieren evitar que sus resultados dependan más de otras personas que de ellos mismos; por ello harán lo posible para tomar el control y hacer todo el proyecto si es posible.





Así comienza el círculo vicioso de los Sabelotodo. Ellos destinan más tiempo y compromiso a las actividades que realizan en comparación a los demás. Escriben mejor, planifican mejor y obtienen buenos rendimientos. Ellos son los mejores, hasta que llega la hora de administrar un negocio, allí no pueden hacer todo el trabajo por ellos mismos por lo cual comienzan a verse en apuros.

Este tipo de personas se verán absorbidas por el tiempo, al no querer delegar tareas, por su creencia en los bajos resultados que obtendrían si lo dejan en manos de otras personas. Como resultado, si quieren administrar un negocio, se convertirán en el “todero” en vez de delegar las funciones, permitir la automatización de procesos y que su negocio crezca.

¿Por qué los “vagos” o “malos estudiantes” reinarán como empresarios?

Suena extraño, pero los hechos demuestran que aquellos “vagos” encajan más en las características de aquellos con espíritu emprendedor. ¿Por qué? Si retomamos el ejemplo del trabajo en grupo, nos damos cuenta que los “vagos” desde el principio vieron la necesidad de rodearse de gente que lo sabía todo para asegurar sus resultados, ellos saben cómo delegar y persuadir a las personas para que hagan más cosas para ellos, sin parecer aprovechados o ventajosos.

Yo falle exámenes y mi compañero siempre tuvo las mejores calificaciones. Ahora él es uno de los ingenieros de Microsoft y yo soy el dueño. Bill Gates.





El secreto de automatizar y delegar.

Lo ideal sería que los sabelotodo pudiera transmitir todas sus habilidades y talentos hacia los demás. Sin embargo, al estar tan acostumbrados a hacer todo por sí mismos, se están perdiendo de aprender habilidades claves para establecer una empresa exitosa.

La automatización y delegación juegan un papel importante para cumplir estos objetivos. Como emprendedor, es necesario condensar nuestra esencia en un formato fácil de seguir y que cualquiera pueda replicar, aspecto que estas personas no logran trasmitir cómodamente, afirma Roth.

Mantén las cosas tan simple como puedas.

Aquellas Sabelotodo a menudo tienen mayor encanto por lo extraño, complicado o diferente (cualidades que no criticamos). Sin embargo, este comportamiento puede llevarlos a evadir la regla de “mantén las cosas tan simple como puedas” para hacer que un negocio tenga éxito.

Tu modelo de negocio en 7 díasPara tener una mejor visión de lo anterior, te damos el ejemplo de McDonald’s, la famosa cadena de comidas rápidas. Esta revolucionó el mercado, no por crear comidas rápidas, sino porque dentro de su negocio estandarizó procesos de producción y servicio en la venta de sus comidas. Puede parecer un poco abrumador saber que estas técnicas dieron paso a esta millonaria franquicia, pero si lo examinas, todo se trató de mantener los procesos lo más simple posibles para sus trabajadores.

Podría decirse que las multimillonarias industrias existentes no están dirigidas por las personas sabelotodo, sino por aquellas que poseen más talento a la hora de estandarizar, automatizar y delegar la mayoría de las tareas de una manera tan sencilla que cualquier tipo de empleado pueda realizar con éxito.

Por lo tanto, este “saberlo todo” no será de utilidad si no sabes cómo hacer que otras personas inteligentes trabajen para ti. Tu negocio tendrá más éxito si contratas a gente con mayor conocimiento que el tuyo y le permitas demostrarlo. No querrás contratar a un contador que sepa igual o menos que tú a la hora de llevar las cuentas, por el contrario, él tendrá que ser el experto en el área, para que te enseñe a ti como es la mejor manera de llevar tu flujo de caja, por ejemplo.




Entre más sabelotodo, más tienes que perder.

Otro problema al que pueden estar enfrentados aquellos sabelotodo, es que entre más sepas sobre algo, más opciones y expectativas tendrás. Podrán ser capaces de hacer mucho dinero en diferentes campos e incluso tener más oportunidades de ser promovidos en sus trabajos, por lo cual también tendrán mejores ingresos. Esto significa que cuando ellos quieran iniciar un negocio, tendrán muchos más riesgos que aquellos que inician con menos dinero y menor éxito en su carrera. Al tener una mayor reputación y éxito, tendrán que arriesgar más, por lo cual necesitarán de una oportunidad de negocio que proporcione una recompensa mayor y digna a su reputación.

Por ejemplo, si estas personas ganan al año $250.000 dólares, su negocio tendrá que ser 5 veces más exitoso que el negocio de alguien que gana $50.000 dólares para obtener la misma rentabilidad. Además, es mucho más difícil duplicar $250.000 en ingresos anuales en comparación del que gana $50.000.

Así que con más que perder, una amplia gama de opciones disponibles y la tendencia por tareas complejas, no te sorprenderás al ver que aquel estudiante promedio de la secundaria termine siendo el que encuentra éxito en su propio negocio.

El éxito no solo se trata de estudiar.

Estudiar es importante, es cierto, pero existen ciertos factores que son aún más útiles en la vida del emprendedor. Uno de ellos es la capacidad de hacer, de actuar. Los emprendedores son doers. ¿De que sirve tener tanto conocimiento si no se utiliza para crear, para innovar o más importante aún para solucionar problemas?

Otro factor de gran importancia es el networking. Hay que afrontarlo, si vas a crear empresa vas a necesitar contactos, mentores, seguidores, colaboradores, socios etc. No sol debes invertir tiempo en conocimiento, también debes desarrollar tus habilidades sociales y ponerlas en práctica. Aprovecha aquellos ambientes donde puedas conocer personas que posiblemente puedan apoyarte y contribuir a tus ideas. Por ejemplo, no permitas que la Universidad sea únicamente para asistir a clase y hacer trabajos. Tanto profesores cómo alumnos pueden ser la clave para abrir puertas en el futuro.

Y recuerda, si estás realmente interesado en crear tu propio negocio, puedes adquirir nuestro libro “Cómo crear empresa mientras trabajas: Descubre cómo manejar tu tiempo, administrar tu dinero y motivarte mientras creas empresa y trabajas para otra” , donde encontrarás toda la información que necesitas para fundar tu propia empresa, sin necesidad de dejar tu trabajo.

 

Por qué los malos estudiantes terminan siendo emprendedores exitosos.
5 3 vote[s]

Comentarios