Cómo construir autodisciplina. 5 reglas para lograrlo

Cómo construir autodisciplina

¿Qué es autodisciplina? En esencia, es poner de nuestra fuerza de voluntad sobre los deseos básicos. Ser una persona disciplinada significa hacer las cosas correctas cuando se supone que debemos hacerlas. Significa cumplir las promesas que hacemos, así como comprometerse a ser fiel a sí mismo. En otras palabras es el sinónimo de la palabra autocontrol.

En este artículo conocerás cómo puedes construir una autodisciplina inquebrantable con 5 prácticas reglas, que podrás aplicar inmediatamente a tu vida justo al terminar de leer este texto. Los tips que leerás a continuación cambiarán tu vida si los aplicas correctamente.

Sin embargo, antes de conocer estos tips, es importante que aprendas:




¿Por qué es importante la autodisciplina?

Sin importar cuáles sean tus objetivos, la realidad es que debes trabajar muy duro para alcanzarlos. No obstante, si no tienes la disciplina necesaria, lo más probable es que no trabajes lo suficiente para lograrlos. Cómo resultado, vas a procrastinar.

También podrías leer: Cómo dejar de procrastinar para alcanzar todos tus objetivos.

Ser capaz de retardar la gratificación, evitar las tentaciones y eliminar las distracciones, es crucial si quieres ser una persona exitosa. Sin embargo, es importante aclarar que existe una gran diferencia entre la disciplina y la autodisciplina, y esta diferencia está basada en la fuerza de voluntad

Por ejemplo ¿Por qué crees que tener un entrenador personal es mucho más efectivo para perder peso que entrenar por tu cuenta?

El entrenador te brinda dos características muy importantes. Motivación y responsabilidad. Un entrenador te dirá que hacer, qué haces mal, cómo corregirlo y te dará motivación. Adicionalmente, te hará sentir responsable de mostrar resultados, ya que tienes un compromiso con él/ella. En este caso tu disciplina depende del entrenador.

Por otro lado, una persona autodisciplinada hace todo por su cuenta, no tiene a nadie que le diga qué hacer o cómo hacerlo. La única persona que lo hace ser responsable es el mismo. Mientras que una persona disciplinada tiene un entrenador que lo guía paso a paso, aquel que es autodisciplinado trabajará duro y lo hará porque se lo ha prometido a sí mismo.

La autodisciplina significa que tienes buenos hábitos, los cuales son muy importantes para dominar los cambios repentinos de comportamiento. Los hábitos son comportamientos automáticos que fácilmente se mantendrán en el tiempo, lo cual te ayudará a ser constante en la lucha por perseguir tus objetivos.

También podrías leer: 3 hábitos que nuestro cerebro ama.

Si consideras que no eres una persona autodisciplinada, no te preocupes. La autodisciplina es una habilidad y como tal puede ser aprendida. Si quieres aprender a ser autodisciplinado, presta mucha atención a los siguientes párrafos.

Estrategias para construir autodisciplina.

1. Elimina las tentaciones.

El primer paso es eliminar todo aquello que te está impidiendo hacer lo que se supone que debes hacer. Te explicaremos por qué.

Nuestro cerebro está diseñado para evitar todo tipo de dificultad, dolor o esfuerzo. Por esta razón, entre trabajo y Netflix, nuestro cerebro elegirá Netflix, ya que es una actividad más fácil que ofrece placer inmediato. Sin embargo, si lo único que tienes por hacer es trabajar, tu cerebro no tendrá otra opción. Tal vez cancelar tu suscripción a Netflix sea una medida extrema, pero podrías limitar tu acceso a este servicio sólo a determinadas horas del día.

Netflix, Instagram, Facebook, Youtube…. las distracciones que nos rodean actualmente son innumerables. Por este motivo, es importante que busques trabajar en espacios en donde acceder a estas distracciones sea más difícil o tal vez, poco conveniente.

Trabajar en un café o en una biblioteca es una buena opción. Si trabajas desde casa y no puedes hacerlo en otro lugar, busca un lugar alejado del televisor, de los ruidos y bloquea en tu navegador aquellas páginas que sabes te harán perder el tiempo.




2. No esperes a tener el estado de ánimo adecuado.

¿Alguna vez has pospuesto tus responsabilidades porque no te sientes de ánimo? Te vamos a contar un secreto. Probablemente nunca te vas a sentir completamente bien o de ánimo para estudiar o trabajar. Así es nuestro cerebro, no está diseñado para ser productivo, sino para buscar gratificación inmediata.

No debes esperar por el momento adecuado, si hay algo que debes hacer, hazlo sin pensarlo dos veces. Si si, es más fácil decirlo que hacerlo, pero es necesario que empieces a trabajar en tu fuerza de voluntad. Tenemos una sugerencia para ti. Puede que suene un poco tonta pero si le das la oportunidad, podría funcionar.

Se llama la regla de los 3 segundos. Siempre que no estés haciendo lo que se supone debes hacer, cuenta hasta 3 y hazlo inmediatamente. No lo pienses, sólo hazlo.

Si necesitas levantarte del sofá y empezar a estudiar, cuenta hasta 3…. 1, 2, 3 bum, de inmediato a hacerlo.

Si necesitas salir de la cama, cuenta hasta 3…..1, 2, 3 bum, levántate de inmediato y ve por una ducha.

La clave es no pensar, cuenta hasta tres y ejecuta la acción instantáneamente.

3. Establece metas alcanzables.

Establecer objetivos es también una habilidad que te ayudará a hacer cosas más rápido. Sin embargo, es primordial que seas realista al establecerlos. Es necesario aclarar, que al utilizar la palabra “realista” no estamos proponiendo que fijes objetivos fáciles.

Según expertos, estudios sobre la configuración de objetivos y el desempeño de tareas establecen que las metas específicas y desafiantes, conducen a un mayor rendimiento que las metas fáciles. Lo más probable es que el establecimiento de objetivos mejore el rendimiento de la tarea, cuando estos objetivos son específicos y lo suficientemente desafiantes. Si lo meta que estableces es muy fácil sentirás que estás desperdiciando tu potencial.

Una buena meta es una meta alcanzable que no es demasiado pequeña.

Por último, es muy importante que determines un fecha límite. Esta te ayudará a ser más efectivo y eficiente. Tendrás una fecha a la cual apuntar, podrás organizarte y distribuir el tiempo.

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4. Piensa a largo plazo.

La diferencia entre las personas exitosas y las no exitosas, es que las primeras toman acción. Si algo no les gusta no se quejan, simplemente trabajan para cambiarlo. Para entender esta estrategia debes hacerte las siguientes preguntas.

¿Qué estás haciendo para mejorar tu vida?

¿Basado en tus hábitos diarios, cómo ves tu futuro dentro de 3, 5 y 10 años?

Estas preguntas son importantes porque nos ayudan a comprender la importancia que tienen tus acciones en el futuro. Esta es la mejor forma de impulsarte a ti mismo a hacer lo que debes hacer.

Piensa en el largo plazo, piensa en cómo tu presente afecta tu futuro.

5. Construye progresivamente una rutina productiva.

Empieza con metas pequeñas y siempre ten en cuenta que no verás resultados de la noche a la mañana. Piensa por ejemplo, si quieres empezar a ir al gimnasio. Al inicio será difícil, ya que ni tu cuerpo ni tu mente están acostumbrados. Puede ser una experiencia agotadora y en algunos casos dolorosa. Por eso, la mayoría de personas se rinden y lo dejan.

Persevera, crea el hábito, la rutina. Lo más probable es que las primeras semanas odies lo que haces. Recuerda que tu cerebro siempre buscará lo más fácil. Sin embargo, notarás que al pasar de los días, ir al gimnasio se hace más y más fácil. Te sorprenderá darte cuenta que un día querrás ir y si no puedes hacerlo te hará falta.

También podrías leer: Qué es la perseverancia y cuál es el secreto para alcanzarla.

Con el tiempo te gustará hacer ejercicio y buscarás hacerlo. Notarás que cada día tienes más fuerza, resistencia y energía, que tu cuerpo empieza a lucir mejor.

Los grandes resultados toman tiempo, pero con pequeñas y constantes acciones puedes lograr todo. Intenta por ejemplo levantarte todos los días a la misma hora. Planes tu día la noche anterior. Apenas te levantes tiende la cama. Estas son pequeñas acciones que pueden ayudarte a empezar cada día con el pie derecho.

Haz una lista de tus actividades diarias y determina cuales son negativas para tu vida (Aquellas que te alejan de cumplir tus objetivos) y empieza a cambiarlas. Apenas tengas esta lista, podrás decidir cómo vas a cambiar tu rutina.

La autodisciplina te llevará a crear buenos hábitos, y los buenos hábitos te direccionarán inevitablemente al logro de tus objetivos. Así que si quieres lograr convertirte en una persona autodisciplinada, ¿Por qué no empiezas con estas estrategias?

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