El camino como emprendedor lo puedes recorrer por tu cuenta, esta claro, pero eso no implica que sea lo más indicado ya que son muchas las razones para aliarse con alguien para alcanzar tus objetivos. Pero antes de pensar en conseguir a ese alguien, es prudente hacernos las siguientes preguntas: ¿Es necesario? ¿Tengo las ideas y las puedo ejecutar por mi cuenta? ¿Al existir una diferencia de ideas prevalece mi ego por encima del bien común?

Si te ves trabajando en equipo, lo recomendable es encontrar a esa persona que va a potenciar tus fortalezas y reforzar tus debilidades, esa persona que te dará otro punto de vista cuando el norte no sea claro, esa persona que pueda defender su punto de vista con argumentos sólidos y que por encima de todas las cosas tenga claro que el objetivo principal es sacar el proyecto adelante. Pero ahora ¿qué debes tener en cuenta al momento de conseguirlo?

1. Busca un complemento a tus habilidades

Charlie Brock, CEO y presidente de Launch Tennessee, afirma que teniendo diferentes fortalezas y debilidades hará bien a la colaboración y brindará la experiencia que la compañía necesita. Lo ideal es que cada uno de los miembros tenga experiencia en diferentes campos, por eso es recomendable encontrar una persona que sea experta en algo que tu no dominas y viceversa. Un ejemplo muy común se presenta en las empresas que quieren diseñar aplicativos, en caso de ser dos miembros lo idóneo es que uno programe y el otro diseñe, de esta forma el resultado final es producto del conocimiento y esfuerzo de dos mundos diferentes.

2. No temas de tus familiares y amigos

Escuchamos seguido que no es buena idea mezclar los negocios con la familia porque las lineas que separan lo profesional de lo sentimental son borrosas, pero

Nellie Akalp, CEO de CorpNet.com cree que eso no necesariamente es así y como prueba esta que lleva más de 20 años de haber fundado su primera empresa con su novio y siguen juntos y los negocios andan bien. Es un caso parecido al de Curtis Priest, CEO de Pixelcarve Inc, quien empezó su negocio con un primo hace más de 15 años y todo sigue como se planeó. Curtis además comparte lo que para él es una gran ventaja de empezar un negocio con familiares y es que al conocerlos mejor, podemos entender sus valores y para él, compartir los mismos valores es lo que hace posible realizar cosas extraordinarias, tomar riesgos y trabajar fuerte como un equipo.



3. Asegúrate de poder trabajar juntos 

El comienzo de una empresa es la etapa de mayor estrés, dice Meg Cadoux, autora del libro For better or for work: A survival guide for entrepreneurs and their families. Así que debes estar seguro de que la persona con la que empieces el proyecto pueda permanecer concentrado en los momentos más difíciles. Estar reunidos una gran cantidad de horas resolviendo problemas y tomando decisiones vitales es una labor estresante, donde la mente esta fuera de su zona de confort y se pueden dejar de lado las diplomacias.

Para Scott Wilson, CEO de Marathon Consulting, LLC, fue de vital importancia haber trabajado con su actual socio durante 12 años. La experiencia en el trabajo anterior nos dio la oportunidad de conocernos y aprender cuál era el estilo del otro, dice Scott.

Con el tiempo y a través de las circunstancias las personas reaccionan de diferentes maneras y es por eso que es muy complicado saber si tu socio será el indicado pero puedes reducir la posibilidad de llevarte una decepción si desde el comienzo eliges a una persona con el perfil correcto.

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