Hacer un presupuesto simple utilizando estas tres categorías.

“Tener un presupuesto es la diferencia entre ser financieramente responsable o estar en constante peligro económico.”

Con esta frase empezamos un artículo sobre la importancia de tener un presupuesto y cómo realizarlo. Para leer este artículo haz click aquí.

Se explicó que tener un presupuesto es la manera más efectiva de controlar tu dinero y mantenerte fuera de deudas. Un presupuesto cumple dos objetivos básicos:

  1. Organizar tus finanzas.
  2. Prepararte para todo tipo de emergencias financieras.





Adicionalmente mencionamos la importancia de analizar cuidadosamente tus gastos y especialmente de registrarlos en categorías como vivienda, transporte, comida, salud y entretenimiento.

Sin embargo existen otras maneras de agrupar tus gastos y por ese motivo queremos mostrarte un sistema diferente y muy sencillo de hacer, en el cual podrás mantener tu presupuesto en solo tres categorías.

El portal sobre finanzas personales Beating Broke, explica que prácticamente todos tus gastos se dividen en tres categorías generales: gastos fijos, gastos variables y no necesidades.

Los costos fijos incluyen el alquiler, que se mantiene igual todos los meses. Los costos variables incluirían cosas como facturas de servicios públicos o alimentos. Todo lo que necesitas para vivir.

Todo los demás gastos de manutención o entretenimiento caen dentro de la categoría de “no necesario”.


Categorizar incluso más allá de esto tiende a complicar demasiado las cosas. A tu presupuesto no le importa mucho si esos $20 que gastaste fueron en una película o un libro. No importa si lo que gastaste en refrescos en la estación de servicio cuentan como “Gas y combustible” o “Alimentos”.

Lo que importa es si tienes dinero suficiente para cubrir tus gastos. Así que no te estreses tratando de meter todo cuidadosamente en una caja a menos que realmente lo necesites.

Si ves que una categoría es demasiado alta, puedes analizar en dónde recortar, pero si solo estás tratando de armar un presupuesto mensual básico, cumple con lo simple y coloca tu dinero donde necesita ir primero.

El objetivo final de un presupuesto es identificar oportunidades para reducir tu gastos. Click To Tweet

Este método es excelente, porque hace una diferenciación que es clave a la hora de buscar oportunidades para reducir tus gastos. Te ayuda a dividir, lo necesario de lo no necesario.

Costos fijos Renta o pago de préstamo hipotecario
Cuotas del carro
Salud/ seguros
AHORRO

 

Costos variables Servicios públicos
Alimentación
Tarjetas de crédito
Gasolina
Teléfono
Ropa
Emergencias
Transporte

 

No necesidades Servicio de televisión
Suscripción revistas o periódico
Libros
Comida en restaurantes
Vacaciones

 

Así cuando necesites hacer un recorte en tus gastos la respuesta es obvia. Debes hacerlo en la categoría de no necesidades. Esta categoría es un mapa potencial de ahorro futuro.

Hacer un presupuesto no requiere que tengas un titulo de contador, solo necesitarás un poco de tiempo para rastrear todos los datos referentes a tus finanzas personales y registrarlos en este orden: Costos fijos, costos variables y no necesidades.

Fácil, ¿verdad? Cuéntanos qué piensas en los comentarios.

Y recuerda que si estás realmente interesado en crear tu propio negocio, puedes adquirir nuestro libro “Cómo crear empresa mientras trabajas: Descubre cómo manejar tu tiempo, administrar tu dinero y motivarte mientras creas empresa y trabajas para otra” , donde encontrarás toda la información que necesitas para fundar tu propia empresa, sin necesidad de dejar tu trabajo.

 

 

Comentarios