Cómo pensar como los millonarios

Si das un vistazo rápido a los más exitosos emprendedores y millonarios verás que no hay mucho en común entre ellos, tal vez pensarás que hay poco por aprender. Piensa por ejemplo en Amancio Ortega (Zara), Larry Page (Google) y Oprah Winfrey (Harpo). Cada uno atravesó caminos completamente diferentes.

No obstante, existe un gran “pero”. Mientras que su camino y comportamientos son característicos de cada uno, sus pensamientos son similares.

Un estudio realizado por Saras D Sarasvathy, en la escuela de negocios en la Universidad de Virginia, demuestra que aquellos emprendedores que han creado con éxito dos o más empresas, típicamente siguen los mismos patrones; que si bien funcionaron para ellos, pueden funcionar para ti.




1. Quieren realmente hacer lo que están haciendo.

Si no tienes el suficiente deseo, nunca darás tu mejor esfuerzo, te rendirás al primer obstáculo y al ver que no obtuviste resultados nunca más intentarás algo nuevo.

2. Empiezan dando un pequeño paso hacia su objetivo.

Empezar algo nuevo es arriesgado. No quieres dar grandes pasos muy rápido. Todo lo que probablemente has leído sobre emprendedores te hace pensar que ellos aman el riesgo, sin embargo, nada esta más alejado de la realidad. Ellos dan pequeños pasos, pero lo hacen constantemente. No te imaginas todo lo que avanzas dando pequeños pasos. Lo importante es empezar a darlos, tal vez en algún momento lo hagas en la dirección incorrecta, pero siempre podrás corregir el camino.

3. Después de dar pequeños pasos, re-evalúan con base a lo aprendido.

Tal vez confirmaron que su objetivo inicial era definitivamente uno bueno. Tal vez el mercado les enseñó que debían tomar otra dirección. Tal vez llegaron a la conclusión que no tenían el suficiente deseo. En este punto, después de dar esos pequeños pasos, es hora de detenerse y considerar lo que ha sucedido.

4. Después de entender lo sucedido, siguen dando pequeños pasos.

Esto se convierte en un ciclo. En pocas palabras la fórmula del éxito es encontrar qué es lo que verdaderamente quieres hacer, y cuando lo sepas, actúa, aprende, construye y repite.

Lee también: Si no fracasas no tendrás éxito.




¿Qué significa esto?

Te habrás dado cuenta que las ideas se transforman con el tiempo, a partir de las enseñanzas del mercado al dar tus primeros pasos. Inicialmente Howard Shultz utilizaba opera italiana como música de fondo para Starbucks. Michael Dell inició su compañía únicamente re ensamblando computadores personales de IBM. Los mejores emprendedores no esperan a que su producto sea perfecto; se acercan lo suficiente y lo lanzan. Por el camino hacen los cambios necesarios.

Lo importante es empezar y aplicar el cliclo: actuar, aprender, construir y repetir.

Elimina lo que no funciona y repite una y otra vez lo que sí.

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