Las ideas y los proyectos mueren inmediatamente cuando dudamos de ellos

Las ideas y los proyectos mueren inmediatamente cuando dudamos de ellos

La inseguridad es muy común en todos los seres humanos. Siempre necesitamos pruebas que nos confirmen que las decisiones que tomamos tendrán resultados positivos. De no ser así, es muy probable que no tomemos acción. Por naturaleza somos aversos al riesgo.

Esto sucede en todos los aspectos de nuestra vida y mucho más cuando tienes una idea de negocio. No estas completamente convencido de que tu idea tenga el potencial para ser un éxito y por consiguiente no tomas acción, dejas pasar la oportunidad y tu vida continua siendo exactamente igual.



Lo que no nos damos cuenta es que el potencial de una idea depende en gran medida de ti, de la persona que la ejecuta. Es el emprendedor quién provee el potencial y quien por medio de sus acciones y convicción convierte una idea en una empresa exitosa.

Anthony Robbins, famoso conferencista, emprendedor y escritor, explica de una manera muy sencilla el secreto para que las personas logren o no lo que se proponen.

Para Robbins las ideas y los proyectos mueren inmediatamente cuando dudamos de ellos. Si desde el inicio sabes que no funcionará, pero igual decides intentarlo, estarás destinado a fracasar. Igualmente, si no tienes la certeza de que puedes lograr lo que te propones, pero sientes que con un poco de suerte puedes alcanzar tu objetivo estas aniquilando tus posibilidades desde el principio.

Por medio de un simple esquema, Robbins explica porque es vital que estés completamente convencido de tu potencial y que sin importar las circunstancias lograras resultados positivos.

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Robbins parte de la premisa que todos los seres humanos tienen el mismo potencial, algunos en mayor o menor medida pero en esencia todos tenemos las mismas posibilidades.



No obstante, si como emprendedor dudas de ti mismo y de tu idea, tus acciones para realizarla serán insuficientes, haciendo que tus resultados sean escasos y por consiguiente reafirmando tu inseguridad respecto a tu potencial y a la viabilidad de tu idea. Trabajaras menos cada vez y tus resultados serán más decepcionantes, hasta el punto que decidas dejar el proyecto. Desde el inicio sabias que fracasarías.

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Por otro lado, si tienes certeza en tus habilidades, crees en ti mismo y sabes que puedes sacar adelante tu proyecto, tomarás las acciones necesarias, buscarás los recursos, el conocimiento y como consecuencia lograrás excelentes resultados. Esto reafirmará tu certeza, aumentará tu confianza y hará que trabajes aún más fuerte, obteniendo cada vez mejores resultados. Este ciclo se repetirá hasta que logres el éxito.

Si tienes confianza en ti, en tu proyecto y estas invirtiendo todo tu tiempo y energía sin obtener resultados, buscarás en donde estas cometiendo errores hasta lograr tus objetivos. Es un proceso muy lógico, pero pocas veces lo miramos desde esta perspectiva. No permitas que tu miedo a fracasar te detenga.

Si no estas obteniendo resultados es porque algo no estas haciendo bien y es tu deber encontrar que es hasta que logres lo que quieres.

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4 errores estúpidos que te hacen perder el tiempo y la concentración

4 errores estúpidos que te hacen perder el tiempo y la concentración

¿Te has visto frente al computador listo para hacer lo que tienes que hacer y antes de que te das cuenta estás revisando tu muro de Facebook?

Nuestra productividad se ve vulnerada a diario por muchos factores y el no poder entrar en ese estado de concentración o “flow”como lo que llama Mihaly Csikszentmihalyi, profesor de psicología de Claremont Graduate University, nos impide avanzar en nuestros objetivos.

Diferentes expertos en diversas áreas describen lo que sienten cuando están concentrados, ya sea componiendo, escribiendo o realizando cualquier actividad que los apasiona, sin importar nacionalidad, raza ni creencia, se identifican sensaciones similares:


  • Estado de éxtasis – fuera de la realidad.
  • Saben que la actividad es completamente realizable porque sus habilidades les permiten realizar la tarea.
  • Serenidad – No hay preocupaciones. Existe un sentimiento de crecimiento más allá de los límites.
  • Atemporalidad – Las horas parecen minutos.
  • Motivación.

Nos gustaría poder experimentar esas sensaciones cuando realizamos nuestras obligaciones, desafortunadamente en el día a día estamos bombardeados de tentaciones y malos hábitos que pueden destruir cualquier intento de concentración, así que ¿por qué no identificamos lo que estamos haciendo mal y potenciamos nuestra concentración? Es muy posible que:

1. Queremos hacer muchas cosas al mismo tiempo

Si queremos enfocarnos en hacer una cosa bien no tiene sentido querer hacer varias cosas al tiempo. Mihaly Csikszentmihalyi dice que el cerebro humano puede procesar máximo 110 bits por segundo, al escucharnos hablar a nosotros mismos y entender lo que decimos procesamos 60 bits (razón por la cual no podemos entender completamente cuando nos hablan dos personas al mismo tiempo). De igual manera nuestra capacidad de procesar información se divide entre las tareas que queramos realizar, por eso si queremos mantener nuestra concentración enfoquémonos en hacer una sola cosa para poder hacerla bien.

Recuerda: ¡Hacer dos cosas mal al mismo tiempo no es “multitasking”!

Es muy posible que:

2. Nos rindamos a las tentaciones

Como primer paso para curar toda adicción, debemos reconocer que la tenemos. En este caso debemos reconocer cuales son los agentes distractores que no nos permiten mantener nuestra concentración por más tiempo. Desde Facebook, whatsapp, correos, o hasta ir a “comer alguito” son actividades que se interponen para completar nuestras obligaciones, así que debemos reconocer qué nos distrae y encontrar la forma de neutralizarlo.

Si es alguna página de internet, programas como Self-Control para mac o add-ons como StayFocus para Chrome, permiten a los usuarios limitar el tiempo que pasan en páginas web que les hacen perder el tiempo. Simplemente ingresan las direcciones y el tiempo durante el cual no se quieren ver distraídos. Estos programas bloquearán dichas páginas para evitar que te distraigas.

Es muy posible que:



3. No organicemos nuestro tiempo

Hay diferentes teorías acerca de cuánto tiempo podemos permanecer concentrados realizando la misma actividad pero todas son muy parecidas. En general la recomendación es estar totalmente enfocados durante aproximadamente una hora y tomar un descanso de aproximadamente 15 minutos. Esto nos permitirá relajarnos y no estar constantemente distrayéndonos con cosas ajenas a lo que estamos haciendo.

Lee también: La regla 52/17, la clave para aumentar tu productividad

Es muy posible que:

4. Estemos planeando mal nuestras actividades

Podemos hacer una lista con las actividades para el día siguiente, pero si ponemos metas muy generales seremos presa fácil de la distracción. En la medida que las tareas que planeemos sean más específicas es más fácil que pongamos toda nuestra concentración para acabarlas.

Por ejemplo, si la tarea es aprender a tocar guitarra puede que no sepamos por dónde empezar y divaguemos, mientras que si desglosamos la actividad en partes más específicas, como reconocer algunos acordes y memorizar las posiciones de los dedos, sabremos exactamente qué debemos hacer y de esa manera no nos distraemos en cosas innecesarias.

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Errores que debo evitar cuando estoy creando empresa

Errores que debo evitar cuando estoy creando empresa

En cualquier campo de nuestras vidas, el camino al éxito está lleno de derrotas, triunfos y aprendizajes, todos necesarios para adquirir los conocimientos que nos permiten convertirnos en expertos.

El recorrido del emprendedor es siempre diferente en todos los casos, por más que hayas leído, estudiado y hasta planificado cada uno de tus pasos, habrá derrotas que serán causa de nuestra inexperiencia. Esto no es de preocuparse, ya que “fracasar es sólo la oportunidad de comenzar de nuevo, sólo que esta vez de manera más sabia” como lo dijo Henry Ford . Sin embargo, ten en cuenta que hay algunos errores que puedes evitar, conocerlos será la mejor manera de prevenirlos. Aquí te describimos algunos:



1. Confundir empresa con startup

Debes tener muy en claro cuál es la estructura de tu idea de negocio. ¿Planeas buscar nuevas formas de negocio, explorar e investigar sobre nuevas oportunidades? startup , O, por el contrario, tienes ya un modelo de negocio probado que deseas empezar a ejecutar empresa.

Responder la anterior pregunta también puede resolver el dilema: ¿Plan de negocios ó Modelo Canvas? Si ya sabes muy bien cual es el modelo de negocio que vas a seguir, es indispensable que tengas de antemano un plan de negocios , este es un mapa de tu empresa, una guía que le explica a terceros de que se trata tu proyecto, cómo lo vas a ejecutar y qué quieres lograr, pero más que una explicación para terceras personas, es una herramienta fundamental que te ayuda a tener muy claro todos los aspectos indispensables para el funcionamiento exitoso de tu negocio. Si por el contrario, aún no es muy claro ni siquiera quienes van a ser tus clientes, ni cómo va a ser tu producto, lo más conveniente es que crees tu propio canvas.

2. No tener un plan

Al iniciar tu proyecto, uno de los errores más comunes es subestimar la cantidad de dinero y tiempo necesarios para poner en marcha tu idea de negocio. A pesar que el tema de financiación pueda ser complicado en algunos casos, esto no implica que sea imposible. Tu plan de negocio o canvas, serán las herramientas principales a seguir para determinar si lo que estás haciendo va bien, cómo lo vas a hacer y cuánto va a costar hacer lo que quieres hacer. Sin esta planeación previa, es posible que no tengas en cuenta detalles simples o incluso relevantes en la marcha de tu negocio, podrías terminar sin capital e incluso fuera de negocio.



3. No externalizar temas en los que no eres un experto

Puede que estés en una posición en la cual quieras reducir al máximo tus costos, y qué mejor manera de lograrlo que hacerlo por ti mismo, ¿verdad?, sin embargo, habrá aspectos en los cuales puede que estés invirtiendo tiempo valioso en temas que verdaderamente es mejor dejarlos en manos de expertos. Por ejemplo, en temas legales de constitución de empresas, impuestos, contabilidad, adquisición de ciertos permisos, licencias y servicios legales, entre otros, te pueden llevar mucho tiempo que puede ser invertido en temas de innovación para tu empresa.

4. No saber el tiempo que debes dedicarle para ver tus frutos

Construir una empresa no ocurre de la noche a la mañana. Puedes tener suerte si te va muy bien los primeros meses, como también puede tome años. Así mismo creerás que tus largas noches llegarán pronto a su fin porque tu proyecto está sobre ruedas, sin embargo, puede que algo nuevo surja, ya sea un nuevo producto o una nueva línea de negocio, por lo cual tendrás que nuevamente dedicarle el tiempo necesario.

Esto también se aplica para tu salario, si fuiste organizado y lograste excelentes resultados, esto significará grandes retribuciones económicas para ti, sin embargo, una vez las cosas marchan bien (o mal), estas nuevas ganancias las re-invertirás en tu negocio con la idea de hacerlo crecer o hacerlo más sólido. En teoría estás creciendo y devengando más, pero la realidad es que en tus bolsillos tendrás la misma cantidad para ti. No desesperes, el trabajo de una buena cosecha será tangible.



5. Perseguir cada oportunidad

Este es un error que puedes cometer si no sabes a donde quieres llegar, ¿estas persiguiendo solo ganancias momentáneas? O ¿estás construyendo un modelo de utilidad a largo plazo? son preguntas que nos hace Lewis Howes. Los emprendedores suelen tener la habilidad de detectar cualquier oportunidad, pero este mismo instinto puede ser también su debilidad, cuando esta búsqueda se convierte en una distracción sobre tus objetivos y metal finales

Howes recomienda establecer límites para el tipo de trabajo y los clientes que deseas, esto es vital para lograr el éxito a largo plazo. Recuerda que decir “no” en el momento adecuado puede ser una buena práctica para las nuevas empresas.

Esto también tiene relación al punto anterior, una vez tengas delimitaciones claras, podrás disfrutar ya sea de más tiempo o más dinero, y por qué no ambas.

6. Sueña! Pero con los ojos abiertos

No está mal pensar en grande y tener grandes expectativas acerca de lo que te apasiona y estás haciendo, sin embargo, el éxito no se alcanza en los primeros seis meses, tus expectativas deben estar tocando tierra. No dejes que tu pasión y optimismo te seduzcan tanto como para no pensar que algo puede salir mal, o que no vas a necesitar de alguien más con quien administrar tu empresa, o mejor aún que la administre para ti.

Una de las grandes características de ser emprendedor es la proposición de ideas, pero ten en cuenta que no todas ellas valen la pena, habrá unas que te aporten más y otras que simplemente no sean valiosas en absoluto para tus propósitos.

Tratar de probarlas todas lo único que te puede ocasionar es que tus ahorros o capital se desperdicien en el intento. Para que esto no te ocurra, pon primero todas tus ideas sobre el papel, conoce sus costos, el factor de lo inesperado y luego decide si vale la pena intentarlo, sólo después de tenerlo muy claro sigue adelante.

Puede que estos ejemplos sean muy lógicos en el papel, pero a veces estas prácticas son tan obvias que pasamos sobre ellas. Recuerda muy bien que estos son los errores de NO cometer en el inicio de tu carrera como emprendedor.

Cuéntanos de tu experiencia, ¿qué errores has cometido que hubieras deseado no cometer por la falta de información?

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Los mejores emprendedores prefieren escuchar que hablar

Los mejores emprendedores prefieren escuchar que hablar

Escuchar se a convertido en algo secundario para la gran mayoría, preferimos hablar y pasar por alto la opinión ajena. No podemos olvidar que escuchando nos conectamos con nuestro entorno y aprendemos de las personas que nos rodean. En nuestro camino al éxito nos encontramos con personas de gran experiencia y solo sabiendo escuchar nos pueden dejar grandes enseñanzas.

Como emprendedor, saber escuchar a tus clientes y empleados te traerá innumerables beneficios que se verán reflejados en el crecimiento de tu negocio. Lo importante no es lo que tu sabes, esa información ya te pertenece, sino lo que puedas extraer de la mente de las personas que te rodean. Para esto es necesario que tus acciones demuestren el interés por conocer dicha información. A continuación te presentamos algunos tips.


Según el modo de escucha que adoptes, te puedes ver en una situación donde debes interrumpir para dar tu opinión o dirigir el destino de la conversación. Aquí debes ser muy cuidadoso, ya que lo último que quieres es que el interlocutor sienta que no se puede expresar o que su opinión no vale. Trata de no dejar a la otra persona con palabras cortadas, en lo posible déjalo terminar de hablar y ten presente que entre más lo escuches, más conocimiento vas a tener sobre él y sus ideas y por ende más argumentos para soportar tus opiniones.

2. Ten cuidado con la comunicación no verbal.

Si quieres que el interlocutor se sienta escuchado, debes tener en cuenta que tu cuerpo le da a entender si estás o no interesado en lo que escuchas. Reacciones como cruzar los brazos, revisar el celular o estar más enfocado en la conversación de la mesa de al lado le gritan al interlocutor “NO ME IMPORTA LO QUE ESTÁS DICIENDO!”, así que mantén la mirada, sonríe y asiente ocasionalmente para darle vía libre a la otra persona a que se siga expresando. Si la conversación se torna larga y no la puedes interrumpir, se paciente y no descuides tu lenguaje corporal.



3. Haz preguntas.

Si estás escuchando atentamente estás en capacidad de formular preguntas que le dan a entender a la otra persona que estás poniendo atención. Además el tipo de preguntas que hagas reflejará muchas cosas sobre tu capacidad de entendimiento sin necesidad de que hables demasiado.

4. Crea el hábito.

No estamos acostumbrados a escuchar atentamente por que vivimos rodeados de ruido, nos aislamos en nuestros audífonos y nuestro ego siempre quiere decir “estoy presente” diciendo lo que pensamos sin escuchar a los demás. Así que es hora de practicar, bajar la guardia y tomar por costumbre escuchar antes de hablar!

5. Diferencia entre oír y escuchar.

Oímos todo el tiempo, ya sea el viento o el tráfico. Es un proceso inconsciente del cual no podemos escapar pero escuchar requiere que seamos consientes. Así que si vas a escuchar, concéntrate y asegúrate de entender lo que te están diciendo. De esta forma le das más valor a tu tiempo y al de los demás haciendo que tus conversaciones sean productivas. No querrás ser esa persona que la gente evita porque sienten que van a perder el tiempo.

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¿Es realmente bueno trabajar desde casa ?

¿Es realmente bueno trabajar desde casa ?

Como emprendedor es muy posible que tu oficina sea una de las habitación de tu casa y esta perfectamente bien, la cuestión es que no es tan sencillo separar tu vida laboral de tu vida en el hogar. Tus responsabilidades en cada rol son diferentes y puede que trabajar desde casa disminuya tu productividad y por consiguiente tus resultados.

Debes tener varias cosas presentes y por eso en ModoEmprendedor te mostramos algunos tips para que trabajar desde tu casa sea un trampolín al éxito y no un hueco al fracaso.



1. No descuides tu productividad.

No tener un jefe encima te puede meter en la zona de confort y hacer que tu productividad disminuya, así que debes establecer horarios, tener tareas definidas y comprometerte a cumplirlas SIN EXCUSAS! Es muy fácil empezar a ver un partido de fútbol y aplazar tus responsabilidades. Se medido con tus breaks y aprende a manejar las distracciones. Intenta al final de tu jornada, tomarte el tiempo para planear las actividades del día siguiente.

2. Prepara el espacio.

Si vas a trabajar desde tu casa, asegúrate que el lugar escogido sea un verdadero espacio de trabajo, tómate el tiempo de organizarlo y de tener todo lo que necesitas a la mano. En lo posible escoge un lugar con luz natural y asegurate que la conexión a internet sea perfecta, no puedes permitir fallas en alguna llamada por Skype o dejar de recibir un archivo importante.



3. Proyecta profesionalismo

Verte bien te hará sentir bien, no te dejes coger ventaja de la comodidad y por el contrario, aprovecha el tiempo que no pierdes desplazándote hasta una oficina en afeitarte y arreglarte bien para poder recibir esa video llamada con toda confianza! Y al igual que lo haces contigo, cuida tu espacio de trabajo, no querrás que la persona al otro lado de la pantalla piense que vives en un basurero por las cajas de pizza al fondo de la habitación.

4. Conserva el balance.

Es importante repartir tu tiempo y no caer esclavo del trabajo. Nunca confundas “trabajo en mi casa” con “vivo en mi oficina”. Sigues teniendo una vida y debes manejar los balances que la conforman. Así como sacas tiempo para trabajar igual lo debes hacer para continuar con tu vida social y dedicarle tiempo a tu familia.

5. Respira.

Toma breaks y saca tiempo suficiente para almorzar. De ser posible aprovecha algunas oportunidades durante la jornada para salir y despejarte, el aire libre reinicia los sentidos y eso te ayudará a cumplir tus labores a plenitud.

6. Guarda para el futuro.

Estás dejando de invertir en transporte, almuerzos en restaurantes y otros gastos ocasionales, así que es el momento de ahorrar! En tu camino a la cima vas a necesitar invertir y cada centavo puede ser vital.

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¿Qué personas deberían conocer mi idea de negocio?

¿Qué personas deberían conocer mi idea de negocio?

Un gran número de emprendedores temen compartir sus ideas con la intensión de protegerlas, sin embargo, las posibilidades de desarrollar una idea de negocio individualmente son muy reducidas. Siempre será mejor compartirlas que trabajar de manera aislada, no obstante, debes hacerlo con las personas correctas.

Nuestros familiares y amigos son comúnmente las personas a las cuales acudimos cuando necesitamos un consejo. Igualmente sucede cuando tienes una idea para crear un nuevo producto o servicio. Todo emprendedor necesita su propio grupo de asesores, personas que posean diversas habilidades y que puedan brindarle apoyo.

Claramente este grupo no puede estar conformado únicamente por tus amigos más cercanos, ya que a pesar de la confianza que tengas en ellos, es muy probable que no se complementen.

A continuación te presentamos 5 personas con las cuales deberías compartir tu idea de negocio. No te preocupes, la mayoría de las personas están muy ocupadas para robar tu idea de negocio. Es muy improbable que se tomen el tiempo y el esfuerzo que tu si estas dispuesto a tomar.



1. Una persona que tenga experiencia como emprendedor

Tal vez no tengas a un emprendedor con experiencia dentro de tu circulo social, sin embargo, sería de gran ayuda poder contar con alguien que haya recorrido el camino y que tenga la autoridad y el conocimiento para guiarte con tu idea de negocio.

2. Una persona que piense diferente a ti

Encuentra a una persona que siempre desafíe tu manera de pensar, alguien que te haga ver las debilidades de tu idea y los puntos críticos de tu negocio. Esta persona no debe ser negativa o pesimista, simplemente alguien con una perspectiva diferente que pueda hacerte ver ciertas cosas que tal vez no estas considerando.

3. Una persona que te conozca muy bien

La opinión de una persona muy cercana es vital. Alguien que conozca tus ambiciones, tus miedos, tus fortalezas y debilidades te hará encontrar el camino correcto para desarrollar tu idea. No solo es importante la idea en si, la personalidad de quién la desarrolla es una pieza clave, ya que debe existir una relación sinérgica.



4. Un contador

No existe una mejor forma de ver un negocio que desde el aspecto financiero. Los números siempre reflejan los posibles errores que se están cometiendo y que áreas especificas son de mayor atención. Un emprendedor esta usualmente muy involucrado en la parte operativa de la empresa, y no esta observando la empresa como un todo.

Un contador permitirá tener una visión general y mucho más objetiva de tu idea de negocio. No solo tiene la habilidad de crear y analizar estados financieros, sino también conocimientos sobre mejores prácticas que estén funcionando en otros negocios, además de errores que hayan llevado a otras empresas al fracaso. Un contador es uno de los profesionales que indudablemente debes tener al lado.

5. Un abogado

Empezar un negocio tiene ciertos requerimientos legales, por lo cual querrás hablar con un abogado. Éste podrá aconsejarte y brindarte asesoría para que la estructura de tu empresa se acople a tu modelo de negocio.

Adicionalmente, un abogado debe estar presente al momento de establecer relaciones comerciales. Cualquier tipo de transacción debe tener en cuenta los requerimientos legales de tu país, cumpliendo con lo pactado por ambas partes.

Mantener tu idea en secreto no te ayudará a materializarla. Recuerda que no necesariamente debes escuchar y tener en cuenta todos los consejos, por encima de todo debes confiar en tus instintos.

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