Sin importar tu ocupación, siempre estas desarrollando alguna actividad de negociación. Tal vez no estés intercambiando billones de dólares con tus socios o clientes, sin embargo, actividades simples como solicitar un cambio en tu horario de trabajo, negociar el salario con uno de tus empleados, tramitar un crédito bancario, discutir con tu pareja sobre el destino de tus próximas vacaciones e incluso interactuar con tus amigos son, en diferentes niveles, formas de negociación.

Únicamente la práctica te convertirá en un experto para negociar, no obstante existen algunas técnicas que te ayudarán a sentirte más cómodo y seguro a la hora de realizar algún intercambio. Utiliza algunas de las estrategias que verás a continuación para obtener siempre más de lo que esperas en tus negociaciones.


1. Nunca digas sí a la primera propuesta.

La primera propuesta que hacen todos los negociadores es usualmente inferior a la que están dispuestos a entregar. De hecho es muy posible que su primera propuesta sea muy inferior para conocer tu actitud frente a la negociación, aún cuando saben que es muy probable que la rechaces.

Tomar una decisión sobre la primera propuesta te mostrará desesperado y débil frente a la otra parte. Si esta oferta no cumple con tus expectativas haz una contraoferta que si las cumpla. Siempre espera la respuesta así pienses que puede ser negativa, pero nunca disminuyas el precio antes de darle a la otra parte el chance de responder.

“Las negociaciones exitosas permiten mantener relaciones comerciales por largo tiempo, facilitando el crecimiento y la asociación con nuevos aliados estratégicos”

2. Nunca seas el primero en decir el precio.

Tu objetivo principal debe ser empujar a la otra parte a mostrar cuales son sus intensiones y que revele que quiere realmente. Así que intenta que sea el o ella quien haga la mayor parte de la conversación. El hecho de que sepas que es lo que quieres no significa que debas ser el primero en hablar, una de las grandes virtudes de un buen negociador es escuchar.

 


3. No trates de hacer perder al otro.

La intensión real de una negociación es que ambas partes terminen ganando. Si tu intensión es hacer que la otra parte pierda, es muy posible que tu también termines perdiendo. Las negociaciones exitosas permiten mantener relaciones comerciales por largo tiempo, facilitando no solo el crecimiento sino también conocer nuevos aliados estratégicos. A largo plazo tu objetivo debe ser construir relaciones comerciales, no destruirlas.

Una buena negociación es aquella en la ambas partes ganan. Click To Tweet

4. Aprende todo lo que puedas sobre la otra parte.

Antes de comenzar cualquier negociación, debes conocer los intereses y la posición de la otra parte y confrontarlos con tu posición y tus propios intereses. Es importante que adquieras la mayor cantidad de información para que puedas conocer tus puntos débiles, de tal manera que puedas crear planes de contingencia que te ayuden a perder lo menos posible, en caso de que las oportunidades no estén a tu favor.

Recuerda que todas las personas realizan negociaciones todos los días, por lo tanto nunca subestimes ni tu experiencia, ni la de tu oponente. Si una negociación llega a un punto donde ninguna de las dos partes quiere ceder, es posible que hayan muchas emociones involucradas bloqueando la posibilidad de encontrar una posible solución. Un gran negociador controla su temperamento y sus emociones.

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